No existe un precio único por metro cuadrado para una reforma: el importe depende del estado de la vivienda, del alcance, de las calidades, de los accesos y de quién compra el material. Preparamos un presupuesto por partidas y sin compromiso: con fotos y los m² aproximados te damos una primera valoración, y tras visitar la vivienda recibes un documento por capítulos que puedes comparar línea a línea.
¿Por qué no hay un precio por metro cuadrado para una reforma?
El metro cuadrado es útil para medir, no para presupuestar una reforma completa. Dos pisos de la misma superficie pueden necesitar trabajos muy distintos: uno conserva instalaciones recientes y solo pide acabados; el otro tiene la fontanería original, gotelé en todas las paredes y una distribución que no funciona. Si se aplica la misma cifra a ambos, uno de los dos presupuestos está mal.
Por eso las tablas de precio por m² que circulan en internet tienden a fallar en los dos sentidos. Si el número es bajo, la diferencia aparece después en forma de extras. Si es alto, puede que estés pagando trabajos que tu vivienda no necesita. Lo que sí sirve es saber qué factores pesan y en qué proporción relativa, y eso es lo que explicamos en la página de factores.
Un presupuesto fiable se construye partida a partida: demolición, instalaciones, albañilería, revestimientos, carpintería, pintura, montaje y limpieza. Cada una tiene su unidad de medida (metro cuadrado, metro lineal, unidad, punto de luz) y su propia descripción.
¿Qué hace subir el precio de una reforma?
Hay factores que encarecen casi cualquier obra, sea un baño o una vivienda entera. Conocerlos te ayuda a entender por qué un presupuesto es más alto que otro y si la diferencia está justificada.
- Instalaciones antiguas: sustituir fontanería y electricidad implica abrir rozas, volver a cerrar y enlucir. Es la partida que menos se ve y la que más condiciona el resto.
- Cambios de distribución: mover tabiques arrastra suelos, techos, puntos de luz y, a veces, desagües.
- Soportes en mal estado: paredes con gotelé, techos fisurados o suelos desnivelados piden preparación antes del acabado.
- Calidades elegidas: el mismo baño puede presupuestarse con materiales de gama muy distinta.
- Accesos y logística: sin ascensor, sin aparcamiento o con horarios restringidos por la comunidad, todo lleva más tiempo y más mano de obra.
- Plazos ajustados: concentrar gremios para terminar antes también tiene coste.
¿Qué puede hacer bajar el presupuesto sin perder calidad?
Ajustar no significa recortar donde no se ve. Las partidas ocultas, como la impermeabilización de una ducha o el cableado, son las últimas que conviene tocar, porque arreglarlas después cuesta mucho más que hacerlas bien a la primera.
Donde sí hay margen es en el alcance y en los acabados: conservar una distribución que funciona, mantener elementos en buen estado, elegir revestimientos de gama media en zonas de poco uso o dejar para más adelante trabajos que no condicionan a los demás. Lo explicamos con detalle en cómo ajustar un presupuesto sin perder calidad y en las mejores y peores formas de ahorrar.
También ayuda decidir pronto. Un presupuesto con todas las calidades elegidas antes de empezar evita cambios a mitad de obra, que son una de las fuentes más habituales de desviación.
¿Cómo es un presupuesto por partidas y por qué te conviene?
Un presupuesto por partidas divide la obra en capítulos y, dentro de cada uno, en líneas concretas. Cada línea dice qué se hace, con qué material o calidad, en qué cantidad y con qué unidad de medida. El importe aparece por línea y por capítulo, no solo al final.
Te conviene por tres motivos. Primero, sabes exactamente qué estás contratando. Segundo, puedes comparar con otra empresa línea a línea, en lugar de comparar dos totales que no incluyen lo mismo. Tercero, si quieres ajustar, ves qué partidas puedes reducir o aplazar sin tocar las demás.
En presupuesto por partidas tienes filas de ejemplo, sin importes, para que reconozcas un documento bien hecho y sepas qué pedir cuando no te lo dan.
¿Qué diferencia a unas reformas de otras aunque midan lo mismo?
Pensar en escenarios ayuda más que pensar en cifras. Estos casos tienen superficies parecidas y presupuestos que no se parecen en nada:
- Piso de 80 m² con instalaciones antiguas y gotelé: hay que renovar fontanería y electricidad, alisar todas las paredes y probablemente cambiar suelos. La parte oculta pesa mucho.
- Piso de 80 m² reformado hace poco, con acabados que no te gustan: las instalaciones se mantienen y el trabajo se concentra en revestimientos, pintura y carpintería.
- Baño de 4 m² en el que solo se cambia la bañera por un plato de ducha: obra acotada, aunque con atención a la impermeabilización y a la pendiente del desagüe.
- Baño de 4 m² en el que se mueve el inodoro y se instala una ducha a ras de suelo: cambia el saneamiento y a veces hay que recrecer o rebajar el suelo.
Con tus fotos y medidas te decimos cuál de estos escenarios se parece al tuyo.
¿Qué suele incluir y qué no incluye un presupuesto de reforma?
Muchas sorpresas vienen de dar por hecho algo que no estaba escrito. En nuestros presupuestos indicamos expresamente si están incluidas la retirada de escombros, la compra de materiales, la protección de zonas comunes y la limpieza final.
Lo que no hacemos lo decimos también: no redactamos proyecto técnico, no tramitamos licencias ni emitimos certificado energético. Si tu obra los necesita, te indicamos qué técnico debe intervenir. La retirada de fibrocemento con amianto la realiza una empresa especializada, como retiradauralitamalaga.eu.
Las tasas municipales, el mobiliario, los electrodomésticos y la decoración suelen quedar fuera salvo que se pacte lo contrario. Si no aparecen en el presupuesto, pregunta.
¿Cómo comparar presupuestos de distintas empresas?
Comparar totales es la forma más rápida de equivocarse. Antes de mirar el importe final, comprueba que los presupuestos describen la misma obra: las mismas estancias, las mismas instalaciones, calidades equivalentes y las mismas exclusiones.
Un método sencillo es hacer una tabla con las partidas de un presupuesto y marcar en las demás si aparecen, si faltan o si están descritas de forma vaga. Una partida como «reforma de baño completa» sin más detalle no se puede comparar con otra que describe demolición, impermeabilización, alicatado, sanitarios y grifería por separado. Tienes el método paso a paso en cómo comparar presupuestos.
Fíjate también en las condiciones: forma de pago, cómo se valoran los cambios, qué pasa con los imprevistos y si la garantía está por escrito.
¿Qué IVA lleva una reforma y hay ayudas disponibles?
El tipo de IVA de una reforma de vivienda puede ser reducido si se cumplen los requisitos de la normativa del impuesto: entre otros, que la vivienda tenga cierta antigüedad y que el material aportado por quien hace la obra no supere un límite sobre la base imponible. La Agencia Tributaria ha publicado cambios en estas condiciones con efectos desde diciembre de 2026, ligados a un real decreto-ley cuya convalidación está pendiente de verificar.
Sobre ayudas, el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 incluye programas de rehabilitación, pero las convocatorias las abre cada comunidad autónoma. Si hay una abierta en Andalucía para tu caso concreto está pendiente de verificar en el momento de pedir presupuesto. Lo explicamos con fuentes y fechas en IVA y ayudas para tu reforma.
¿Qué necesitamos para darte un presupuesto?
Para una primera valoración bastan fotos y medidas aproximadas. Cuanto mejores sean, más se ajusta la primera orientación al presupuesto final.
- Una foto general de cada estancia, tomada desde la puerta.
- Fotos del cuadro eléctrico, de los grifos y de cualquier mancha, grieta o humedad.
- Los m² aproximados de la vivienda o de cada estancia que quieres reformar.
- Qué quieres cambiar y qué quieres conservar.
- Si la vivienda estará habitada durante la obra y si hay ascensor y aparcamiento.
Si no sabes medir, en cómo medir tu vivienda te explicamos cómo hacerlo con una cinta métrica. Después visitamos la vivienda y te entregamos el presupuesto definitivo por partidas, sin compromiso.
¿Quién prepara el presupuesto y quién responde de la obra?
El presupuesto lo prepara y firma Bauman Raymond Attila, autónomo con oficina en Avenida Antonio Belón 3, Marbella. Es también tu interlocutor durante toda la obra: coordinamos a los gremios, compramos el material si así lo acordamos y nos encargamos de la limpieza final.
La electricidad, el gas y las instalaciones térmicas las ejecutan instaladores autorizados colaboradores, que aparecen como partida propia en el presupuesto. Los trabajos tienen garantía y contamos con seguro de responsabilidad civil. Para dudas puedes llamar o escribir por WhatsApp al 613 656 443 o enviar un email a oficina@presupuestoreforma.eu.












